22. ¿Cuando pensabas decírmelo?
ALYS
Abrí mis ojos lentamente y ví un techo blanco inmaculado. Poco a poco me fui adaptando al entorno; olor a desinfectante mezclado con medicinas, paredes blancas, todo limpio y silencioso. Levanté la mano y pude percibir el adhesivo sujetando la intravenosa. Traté de incorporarme, pero sentí un leve mareo seguido de un dolor punzante en la cabeza; alguien me sujetó del brazo y me habló con voz serena y profesional.
—No se levante, señorita, debe permanecer acostada mientras recibe su tratam