El otro lado de la historia.
Damián había llegado con esa excusa para conocer a Ángela, cuando la verdad era que estaba bastante intrigado, él quería conocer a la mujer que había enamorado a su hijo.
Pues no solo había escuchado de ella por boca de Tatiana, sino que David también había hablado maravillas de ella.
—No me queda más que darte la bienvenida, Ángela—dijo Damián.
—Muchas gracias, señor Villegas—Ángela sonrió llena de emoción.
—Bueno, no te interrumpo más—dijo el encaminado sé a la puerta—Cuídate Ángela.
—Cuídese