Hace tres años y ocho meses.
Snape.
Dos meses más donde he salido, huido, conseguido información que me tiene en dudas, pero al mismo tiempo afianza más el cariño que tengo por la mujer que ahora se encuentra durmiendo entre las sabanas de la pequeña habitación de esta cabaña. No puedo dejar de mirarla, adorarla.
Últimamente he sido más posesivo de lo normal y ella lo está notando. No me he podido contener y en cada lamida, beso y penetración le he dejado en claro que es mía. Solo mía. Al pri