Epílogo II: Introducción a Australia en Jaque.
Las puertas se abren.
Ella entra.
Endersson Ackerman la observa con molestia.
Esa mocosa que está a nada de cumplir la mayoría de edad la ha cagado tremendamente.
Lo que acababa de hacer bien podría desatar una guerra si no se contenía desde ese instante.
—Lo siento mucho, hermanito. Debía hacerlo.
—Lo asesinaste frente a su propia hermana. Ella buscará venganza. Si comienzan a investigar darán con nosotros y…
—Ahórrate tus sermones. Lo hecho, hecho está. Que llore todo lo que quiera por su her