Hace cuatro años.
Snape.
—¡Tienes que venir ya mismo! —dice Martin, abriendo la puerta de mi habitación asignada en la base, y entrando apresurado —. ¡Vístete! —Me grita, histérico.
—En primer lugar, tú a mí no me ordenas una mierda —le dejo en claro. Y, contrario a lo que me pide, me pongo una camisa con suma lentitud, sin importarme si me está viendo o no —. Y, en segundo lugar, este es mí cubículo, no puedes entrar como si estuvieses en el tuyo, hay reglas, soy el oficial al mando de esta mi