Capítulo 97
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
Llevaba un buen rato en silencio, con su mente aislada en otra dimensión; ni siquiera reacciono cuando Oliver les hablo sobre las medidas del feto, cuantas semanas de gestación tenia con exactitud y cual era la fecha aproximada del parto.
Mía solo podía pensar en la palabra libertad, en esa promesa tan efímera y fantasiosa que Lorenzo había puesto en sus manos, sin mayores consecuencias.
Solo debía gestar por seis meses una pequeña vida que después le