Capítulo 96
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
Estaba nerviosa y el corazón le palpitaba muy rápido, tanto, que podía sentirlo en la punta de sus dedos y dentro de sus oídos; se arrepentía tanto de haberle dicho a Erick que no la acompañara y la presencia de Lorenzo cerca de ella, empeoraba sus nervios.
―Necesito que te relajes un poco, Mía ―pidió Oliver, al notarla demasiado inquieta sobre la camilla―. Esto no va a dolerte nada, es solo un eco para ver la condiciones del bebé.
Esa palabra le moles