Capítulo 48
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
―¡¿Papá, estas ahi?! ―rito Erick, del otro lado de la puerta―. ¿Has visto a Lía? ¿No la encuentro por ningún lado?¡Papá!
Lorenzo y Lía intercambiaron una mirada silenciosa al darse cuenta de lo peligrosa que era la situación, estaban a una puerta de estar de ser descubiertos y eso, lejos de asustarlos, los excito hasta el cielo.
―Respóndele, Lorenzo ―ordeno, Lía besándolo con pasión, sintiendo como su masculinidad se inflaba una vez más, más duro y vir