Capítulo 22
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
―Yo no soy como él ―dijo deprisa acercandose un poco al sitio donde Mía permanecia sentada―. ¿Puedo preguntar como te sientes?
Le hizo un gesto como pidiendo permiso para sentarse junto a ella, la chica miro a todos lados como queriendo comprobar que nadie los veía, pero la realidad es que varios pares de ojos estaban puestos encima de ellos; mas sin embargo, prefirió ignorarlos.
―Un poco mejor ―respondio, pero no sono convicente, asi que agrego―. Ayer