Capítulo 13
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
No lograba dormir, por más que lo intetó; y no era para menos despues de todo lo ocurrido.
Su mente y cuerpo estaban en estado de alerta constante, y cada sonido, cada movimiento, cada sombra, se materializaban como una amenaza para Mía. No se sentía segura y jamás podría estarlo mientras viviera bajo el mismo techo de su enemigo, su captor, el de sus padres... y ahora también su esposo.
Su cuerpo sudaba frío bajo las sabanas de algodón y la tela del p