Capítulo 129
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
—¿Por qué nunca me hablaste de Salvatore?
—Porqué me avergonzaba de mi propia debilidad y más aun cuando descubrí que su vida de millonario era una fachada —admitió pasándose una mano por el rostro, se veía tan cansada con Mía—. Para cuando me entere que la familia Lombardo estaba en la ruina, yo a estaba enamorada de él.
—¿Eso quiere decir que mantuviste una relación en secreto con él? —Lía se encogió de hombros—. ¿Se avergonzaba de ti?
No respondió