Capítulo 128
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
No podía dejar de dar vueltas en la cama, se sentía inquieta y la acidez estomacal no le permitía conciliar el sueño; tal vez le había caído mal la cena, aunque solo fue un emparedado de pavo, nada pesado y un jugo de manzana.
Sentía una opresión extraña en el pecho, como una especie de mal presentimiento, pero no sabia explicar que era exactamente.
Salio de la cama y fue al baño para echarse un poco de agua en el rostro, se miro en el espejo del toca