Narrador Omnisciente
Nuestro Duque estaba sin palabras, y agradeció al cielo que su Duquesa no estuviera presente para escuchar que había tomado sus ideas ya que no sabría en donde meter la cara por el hecho de que le dijo que esos inventos no eran más que juegos de niña.
Incluso la tachó de poco coherente y ahora no le quedaba de otra que tragarse todas esas palabras; pero como el soberbio que es, claro que no tenía planes de agradecer, y mucho menos de esconder la cabeza para darle las grac