— ¡Ah! El placer es mío – dijo no muy convencido.
— Me alegra, aunque eh sido un poco atrevido. – Dijo avergonzado.
— No pasa nada – desestimó más relajado y recordó que lo habían llamado por su nombre - ¿Adella ha hablado de mí? Digo, usted sabia mi nombre y eso me lleva a pensar que ella tal vez me haya mencionado- preguntó inquieto no queriendo verse muy curioso y emocionado.
— Si, lo ha mencionado. ¿Qué tal si lo invitó a pasar? Anda un poco triste y