POV DAMIÁN
Mateo tenía seis meses y era un torbellino. Había empezado a gatear hace dos semanas y ahora era imposible mantenerlo quieto, se movía por toda la casa explorando cada rincón, poniéndose todo en la boca, causando caos adorable.
—¡Mateo Santoro-Blackwood regresa aquí! —gritó Adriana persiguiéndolo por la sala.
Mateo se rió girándose a mirarla antes de gatear más rápido en dirección opuesta.
—Es rápido —dije desde el sofá grabando con mi teléfono.
—¡Damián ayúdame!
—Estoy documentando