POV ADRIANA
Damián estaba actuando raro.
Llevaba tres días notándolo, pequeñas cosas que individualmente no significaban nada, pero juntas formaban un patrón.
Reuniones que no explicaba.
Llamadas que cortaba cuando yo entraba a la habitación.
Conversaciones susurradas con Trevor que se detenían abruptamente cuando me acercaba.
—¿Estás bien? —pregunté esa mañana durante el desayuno.
—Sí, ¿por qué?
—Has estado distraído.
—Solo negocios, nada de qué preocuparse.
—¿Seguro?
—Completamente.
Pero no l