POV ADRIANA
Me ajusté el chaleco antibalas sintiendo cómo el material pesado se acomodaba contra mi pecho, no era la primera vez que lo usaba, pero sí la primera vez que lo hacía por él, por Damián, por el hombre que amaba y que estaba a punto de secuestrar de su propia boda. Bajé a la sala donde ya me esperaban los hombres, treinta rostros duros y leales, todos vestidos de negro y armados hasta los dientes, Santiago lideraría el operativo de extracción mientras yo vigilaba desde afuera.
Todo d