_ Ya le dije que no quiero su dinero señor_ le respondió Merida con desprecio .
El padre de Lee Joon estaba enojado, y aunque conservaba la calma, sus emociones eran evidentes. Merida sentía como su corazón latía a toda velocidad, quería contener la ira que crecía dentro de ella, ya eran demasiados insultos por una noche.
_ Señorita Vicenzo_ dijo el hombre tomándola por el brazo.
Merida se obligó a mirar sus ojos oscuros, era un hombre apuesto y poseía un aire de autoridad al que era imposible