Capítulo veintidós. Me han secuestrado.
— — — — Narra Amy Carlson — — — —
Por más que trato de forzar la cerradura las puertas no se abren. El chófer sigue conduciendo por este camino un poco más y se detiene frente a una casa rural en medio de lo que parece la nada. Por más que miro a mi alrededor no veo más que monte y en un pequeño bajío, hay una piscina que da al valle de detrás. Si no fuera porque me han secuestrado y un enfermo de seguro me espera aquí, estaría enamorada de este sitio. Es