Katherine apartó la mirada de su fría expresión. A pesar de sus esfuerzos, temblaba y deseaba con todas sus fuerzas que él no lo notara.
Claro que no la sorprendió del todo. De alguna manera, sabía que esto iba a suceder. Sobre todo cuando le dijo que no podía estar con él porque no sabía si podía confiar en él.
—He estado pensando mucho —continuó Jensen—. Y creo que merezco algo mejor... De ti. Maldita sea, te llamo y te mando mensajes y me ignoras. Puede que me haya equivocado mucho en el pasa