—Está bien —dijo Jensen—. Le dije que iría a verlo a sus partidos y me di cuenta de que, pasara lo que pasara o pasara entre nosotros, no debería impedirme cumplir mi palabra.
Katherine asintió. —¿Cómo estás? ¿Cómo has estado? —preguntó. Sabía que lo habían lastimado la última vez que hablaron y no quería que sufriera. Le importaba.
—Estoy bien —respondió Jensen—. He estado trabajando mucho últimamente, viajando, intentando despejarme... Cosas así.
Katherine asintió. Lo entendía. Nunca había sid