—No estoy peleando contigo, Jensen —su voz era ronca, casi un susurro—. Solo intento ser considerada. Sé que probablemente tienes mucho que hacer y no quiero hacerte perder el tiempo —dijo Katherine.
Él levantó una mano y un dedo rozó su barbilla—. Ser considerada sería dejarme hacer lo que me dé la gana. Quiero hacer esto. Y es mi tiempo, Kat. Lo malgastaré como me plazca... Así que me dejarás ayudarte, Kat... ¿Trato hecho?
Él extendió la mano. Ella la tomó.
—Trato hecho —repitió.
Su mano era