—Adelante —dijo, y su secretaria entró.
—Aquí están los archivos que solicitó, señor —dijo ella, dejando algunos sobre su mesa.
—Gracias —respondió él—. Le avisaré cuando termine.
Ella salió y él bajó la cabeza, concentrándose en los archivos que su secretaria le había traído mientras los revisaba.
Katherine aprovechó para observarlo mientras trabajaba. Llevaba una camisa azul claro; su traje colgaba del reposacabezas de la silla. Los dos primeros botones de la camisa estaban desabrochados, dej