Jensen se debatía entre sonreírle a su descaro y maldecirle por las indirectas poco sutiles que ella le daba a entender que su respuesta había sido de alguna manera defectuosa.
Vale. Quizás había sido un poco grosero. Podía admitirlo, pero no era como si ella no se lo mereciera. Pensó.
Pero aun así, su mirada seguía fija en una frase en particular: «Me mudo de vuelta a la ciudad en unos días…».
Ella iba a volver. Así que, aunque no se vieran, sin duda la volvería a ver. Y eso era algo que no es