Un día, ocho horas y… seis minutos.
Ese era el tiempo que el mensaje llevaba en la bandeja de entrada de Jensen. Detestaba tener que preocuparse siquiera por cuánto tiempo llevaba allí, atormentándolo con su presencia.
Atormentándolo con esa mezcla de esperanza y amargura que creía haberse librado por fin. Detestaba que un solo mensaje de ella lo hubiera reducido a esto. Odiaba que aún tuviera ese efecto en él. Después de cinco malditos años.
Cómo deseaba que fuera uno de esos mensajes o correo