Pasó casi una hora, cuando todos nos acercamos a la entrada de mi casa, estrechandole la mano a mi marido Clay para despedirse de él, acercándose hacia donde yo estaba dándome un fuerte abrazo y un beso en mi mejilla
— Nos vemos mañana ¿vale? — le dijo Clay a Aaron
Nos abrazamos la esposa y la hija de Clay antes de volverse las dos hacia mi marido
— Esperamos mucho de ti Aaron — le dijo la esposa de Clay
— No os decepcionare, os lo aseguro — contestó mi esposo, mientras ella le acariciaba la me