En un momento dado, nos sentamos mi amigo y yo en unas rocas que había en la orilla de aquella tranquila playa. Me quedé mirando al horizonte fijamente mientras recordaba como Aaron me hizo suya nuestra primera noche juntos en aquel hotel, le entregue la única cosa que podía darle, a mi misma. Jimmy rodeo mis hombros acunando entre sus brazos, mientras yo ponía mi cabeza en el hueco de su cuello, ya que empezaba a refrescar y mi amigo se dio cuenta de que se me estaba erizando la piel. Suspire