Aaron y yo nos quedamos por unos segundos mirándonos, ya que los dos sabíamos que dentro de mi ser, estaba creciendo nuestro hijo, aunque mi esposo seguía negando que fuera suyo. Me quedé mirando a aquel pequeñin sintiendo como si un cuchillo caliente me atravesara mi corazón, ya que yo ya lo amaba aunque no hubiera nacido todavía, pero el sonido del móvil de Aaron me hizo fijarme en la dolorosa realidad. Me fije cuando Aaron sacó su móvil del bolsillo de su pantalón quedándose rígido por un mo