— Rebeca cariño, ves a ver a Aaron, el otro dia me cruce con su hermano y me dijo que está fatal, por favor mi niña — me dijo Jimy, mientras paseábamos por la calle
—- No Jimy lo siento y por favor no insistas mas — respondí
Los días fueron pasando y cada vez me costaba más salir a la calle, pero no podía estar sola en la casa, ya que no hacía más que acordarme de Aaron y llorar por cada rincón de la casa su ausencia en mi vida. Un día que necesitaba comprar una cosa que faltaba en la casa, me