Casi todas las noches cenábamos Rebeca y yo, dándome cuenta de que le hablaba de mi dia, compartiendo con ella mis proyectos en la empresa donde estaba trabajando con Clay, ofreciendo mi esposa algún consejo o alguna cosa de la que a mi jamas se me habría ocurrido, A partir de aquella noche que hicimos el amor con tanta pasión, ya no me quedaba en mi despacho, cogia el portatil sentandome al lado de mi mujer en el sofa del salon con él y trabaja mientras Rebeca veía la televisión o leía un libr