Mundo ficciónIniciar sesión—Shhh —le puso un dedo en los labios, se le cortó la respiración —. Date la vuelta y deja que mire tu hermoso cuerpo, cariño…
¿Cariño? Eso era una burla, un golpe, se giró porque no tenía que otra cosa hacer. Y apretó los ojos fuertemente. No los abrió, se quedó así, tragando varias veces para deshacer el amarre que se formó en su garganta. El toqueteo empezó desde su trasero, descendió en una hilera lenta a través de su dorsal lo que le provocó un escalofríos eterno y despiadado. Vi






