Las dos próximas semanas tanto Mía como Hugo se centraron en el trabajo. Varios mensajes de whatsap fue lo único que les mantuvo en contacto esporádico. La primera en dar el paso fue Mía, que una mañana se levantó más nostálgica de lo habitual. Cogió su móvil y tecleó:
-Buenos días - borró, demasiado formal.- hola, hace días que no me paso a ver a Sunset, que tal está?, envío. Dos minutos después llegó la respuesta
-Hola, bien, cuando te hecha de menos coge la manta que le trajiste y se echa