Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo veintiuno
Exasperante silencio
Salgo del despacho igual a como llegué. Sin embargo, a medio camino un mareo me aturde y todo mi cuerpo se desestabiliza. Me aguanto de las barandas de las escaleras, pero no consigo sostenerme y siento que voy a caer por ellas.
Ya veo la caída venir y el pánico se apodera de mis sentidos.
Pongo mis manos en mi vientre para protegerlo de los posibles impactos, pero el ruso llega primero y detiene l







