Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo veintiséis
Una visita inesperada
Esas dos palabras se quedan resonando en mi cabeza. Me acaba de decir te amo. No lo puedo creer, siempre pensé que yo sería la primera en decirlo pero el ruso de pacotilla me tomó la delantera. Estoy tan feliz que me quedo paralizada.
—No tienes que responderme y mucho menos decirlo por compro... —no lo dejo terminar esas palabras que no tienen sentido.—¿Alguna vez vas a dejarme ser la primera en algo? Se suponía que






