Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo treinta y seis
Un día de chicas
Siento un recorrido de besos en mi piel y sonrío aún somnolienta. Me estiro antes de dar una vuelta en la cama para quedar boca arriba, con el cuerpo de mi esposo encima.
—Buenos días, bragas de zanahoria —dice antes de tomar mi boca con el hambre matutino activo.
Mis manos recorren su espalda desnuda en tanto su entrepierna dura como una roca roza la m&iacut







