–Dimitri, tú lideras el grupo por el ala norte y asegúrate de cortar la energía del galpón en cuanto dé la señal –ordena Adrián, bajándose del coche con el arma en la mano y rodeando el vehículo para abrir la puerta de Valeria con un movimiento rápido. –Muévete, Valeria, camina delante de mí y no intentes hacer ninguna estupidez si de verdad valoras la vida de tu hermano que sigue dependiendo de mi cuenta bancaria.
–No tienes que amenazarme con mi familia en cada maldito minuto, Adrián, ya sé p