Alice entra al departamento de Valeria y la encuentran sumida en una vorágine de desesperación, arrojando ropa, documentos importantes y objetos personales dentro de una enorme maleta desplegada sobre la cama. –¡Por favor, Valeria, detente un segundo, no cometas una locura irreparable! –exclama Alice sosteniéndola de los brazos con absoluta desesperación mientras intenta que la chica sostenga su mirada. – No puedes simplemente meter toda tu vida en una maleta y salir corriendo a ciegas hacia l