Seis meses dentro del embarazo, Emma estaba agotada de una manera diferente a como lo había estado con los gemelos.
Le dolía todo el cuerpo. Tenía los pies hinchados. Llevaba al bebé muy bajo, lo que significaba una presión constante sobre la vejiga.
Pero también era más feliz de lo que jamás había sido.
La fundación estaba prosperando. La segunda sede había abierto con éxito. La división legal había ganado tres casos importantes, ayudando a mujeres a procesar a sus abusadores.
Sus pinturas seg