Aiden Paxton:
Cuando llegué a la oficina que está utilizando Arwen estaba llorando apoyada en la ventana, trató de disimular dándome la espalda, pero me acerqué y quise saber que le sucedía:
–Acabo de leer lo que dijo la periodista en las redes sobre nosotros. ¿Cómo alguien puede enlodar así la reputación de una persona?, no soy una arribista, no me sacaste de ningún lugar de mala muerte, no soy una sumisa pervertida y menos una mujerzuela.
–Si sabes que nada de eso es c