Katherine Olson
Había logrado ponerme de acuerdo con Jennifer para organizar una fiesta sorpresa para Leandro. La haríamos en casa, a pesar de los altibajos recientes. Había personas que aún celebraban su vida y que lo admiraban profundamente. Con PRISM en calma, sería algo sencillo pero hermoso, aunque improvisado. Sin embargo, además de su cumpleaños, Leandro estaba ansioso por saber cómo progresaba mi embarazo.
—¡Katherine, vamos, se nos hace tarde! El doctor Ferrer nos espera, ¿nos vamos ya