Leandro Mackenzie
Tantos días sin saber de Katherine me llenaban de inquietud. Estaba convencido de que no se había ido con ningún amante; esas acusaciones eran absurdas y no podía dejar que me afectaran.
Después de acostar a los gemelos y besar a cada uno, pasé por la habitación de Sherry. Ella era quien más sufría por la desaparición de su hermana. No era para menos; pensaba que no tenía a nadie más en el mundo, aunque yo la amara con todo mi ser también.
—Pequeña, no llores más, por favor —d