Ignacio está de pie junto a Jessica tomándole una mano. Ella abre los ojos y lo mira.
—¿Qué pasó? —pregunta Jessica con voz débil.
«Casi nos mata un dron militar con un misil y ahora nos persiguen unos asesinos contratados por un grupo terrorista». Ignacio improvisa nuevamente:
—Tuvimos un accidente. Pero estaremos bien —responde, intentando no quebrarse ni dar muchas explicaciones para no estresarla—. ¿Cómo te sientes?
—Estupendo. Estoy inscrita en el Fondo Ncional de Salud —dice Jessica, leva