Mundo de ficçãoIniciar sessãoViktor no podía dejar de mirar al pequeño bebé frente a él, era tan pequeño que era casi irreal, a medida que pasaban los días, podía ver pequeñas mejoras, especialmente desde que Alexandra finalmente había empezado a producir calostro, en aquel momento estaban alimentando a su pequeño utilizando una jeringa, y el ganar de cinco a seis gramos de peso se había convertido en todo un logro.
Finalmente habí







