Mundo ficciónIniciar sesiónAlexandra no sabía donde estaba, sus ojos estaban bendados, sus manos atadas atrás de su espalda, sus pies también habían sido atados por lo cuanl no podía moverse aunque quisiera, Remi le había puesto una mordaza demasiado apretada, y un trozo de tela en la boca, todo estba tan apretado que sentía los latidos de su corazón a punto de perforar su cabeza, estaba dolorida a causa de los golpes, su rostro estaba definitivamente hinchado, su







