Valentino
Después de aquel encuentro tan intenso e íntimo con Maya, la llevé a su habitación y la dejé allí, ya que estaba dormida. La observé por un momento y noté un tatuaje en su muñeca, de hecho, eran varios. A pesar de haberla conocido hace semanas, apenas me doy cuenta de los tatuajes ahora. Con un suspiro, decido que debo irme, ya que en unas horas regresaré a Mystralón.
Antes de partir, me acerco y le doy un beso en la mejilla. Lo que estoy sintiendo no debería ser bueno, sin embargo, es