39. Justo en el blanco
Stefan.
Mis manos están manchadas de sangre, Renata recibió un impacto de bala en el costado, intento detener la hemorragia, pero el movimiento del auto me está dificultando la tarea, el asiento de piel blanco está manchado de lagunas carmesí, en mis ojos no hay más que desesperación y angustia absoluta, me transporto de vuelta al atentado de anoche, la chica herida, solo que esta vez mi temor de aquella noche se hizo realidad, es Renata quién se muere bajo mis manos, está perdiendo mucha sang