Isaac
Me estaciono fuera de un bar de mala muerte que se encuentra en medio de la desolada carretera y con pasos desganados me encamino a su interior. El recinto no es muy grande, poca iluminación y un par de camioneros sentados junto a la barra y uno que otro sujeto sentado en mesas apartadas. Me encamino hasta el final, una mesa apartada y entre penumbras me espera, me acomodo y hago un ademán con la mano para llamar la atención de la mesera.
—Hola precioso, ¿qué vas tomar? — Apoya sus manos