Mundo de ficçãoIniciar sessãoEmilia notó a Santiago un poco taciturno mientras le abrochaba el abrigo esa mañana.
El día estaba soleado, el cielo bastante despejado, lo que anunciaba que sería un buen día para correr al aire libre tal como le gustaba, pero él estaba silencioso y un poco pensativo cuando en otra ocasión habr&ia







