Mundo ficciónIniciar sesión—¿Quién era, Edgar? –preguntó Gemima al ver al mayordomo volver del jardín.
—Ah, una joven llamada Emilia, señora.
—¿Emilia? ¿Emilia vino? –Edgar movió la cabeza en un asentimiento, y Gemima dio varios pasos encaminándose al jardín para ir a verlo, pero de pronto se detuvo—. No. Mejor los dejo solos… —Se giró y miró de nuevo a Edgar—. No pued







