Mundo ficciónIniciar sesión—¡Mira, es Rubén! –Exclamó Melisa al verlo entrar a la sala migración. Casi había gritado, como si en vez de su jefe se tratara de algún famoso—. Ah… —siguió con menos entusiasmo— y Emilia.
Ella venía tras Rubén, con el abrigo plegado en el brazo y







